En una asignatura como Historia es importante y necesario aprender a elaborar un resumen con la información relevante sobre un tema determinado. Por un lado nos ayudará a asimilar con mayor facilidad los contenidos que se trabajan; por otro, propiciará que vayamos mejorando nuestra capacidad de expresión escrita. En ese sentido es aconsejable abandonar la inercia de seleccionar enunciados o párrafos que tomamos del libro, una enciclopedia o internet, y copiarlos directamente, en muchas ocasiones sin entender bien lo que transmiten.

Para realizar un resumen que nos resulte de utilidad debemos empezar por seleccionar las ideas más importantes sobre el tema en cuestión. Hay que organizarlas cronológicamente y separarlas en ideas principales e ideas secundarias. Una vez hecho eso, llega el momento de iniciar la redacción del texto, siempre expresándonos por nosotros mismos e incluyendo palabras y expresiones propias del tema en cuestión.

Probablemente a medida que se vaya haciendo se repetirán conceptos, nombres e incluso ideas. Lo aconsejable es dejar que sea así y, una vez concluido, volver al texto e ir sustituyendo aquellos elementos que se repiten en líneas cercanas y expresando una misma idea de forma distinta, usando por ejemplo sinónimos y pronombres. Al engarzar unas ideas con otras es necesario utilizar conectores, por ejemplo de secuencia temporal o de relación causa/consecuencia.

Os dejo una ficha en la que se recogen los pasos que se aconseja dar para conseguir que nuestro resumen muestre la coherencia, la cohesión y la adecuación propias de un texto formal. Incluye un ejemplo de resumen que sigue los criterios anteriores. Podéis descargarla en el enlace de debajo de la imagen: