Durante varios siglos de la Edad Media los monasterios de distintas órdenes religiosas situados en zonas rurales diversas del continente europeo se convirtieron en los únicos lugares dedicados al cultivo de la cultura y la educación.

Nos adentraremos en ellos a través del siguiente texto; realizaremos con él tareas de comprensión, organización y relación de ideas y hechos históricos; descubriremos también que gran parte del desarrollo de la sociedad actual se asienta en el legado de la antigüedad clásica, que en gran medida se conservó gracias a labor desarrollada en los monasterios medievales.